Aburrido en clase

TRATAMIENTO TDAH y TDA

“La ilusión de que los problemas de conducta de los niños puede curarse con fármacos nos evita que, como sociedad, tratemos de buscar soluciones más complejas, que serían necesarias. Los fármacos sacan a todos (políticos, científicos, maestros, padres) del apuro. A todos, excepto a los niños (Sroufe, New York Times, 2012)”.     

En APRENDO entendemos que debemos dar el lugar que todo niño merece y tiene derecho . Donde aprenda disfrutando, donde aprender no requiera un esfuerzo excesivo y pueda fluir sin obstáculos.

Recibimos a niños con diagnósticos injustos y etiquetas encasilladoras. Acompañamos a padres en su situación poco entendida y apoyada, que buscan comprensión de su situación particular (ellos son parte primordial e imprescindible en nuestros tratamientos). Trabajamos para mejorar nuestra evaluación y programas de intervención, porque la Evaluación debe servir para identificar dificultades, pero también tiene que ser el punto de partida para el diseño de un programa de intervención ajustado a sus necesidades.

Actualmente APRENDO CENTRO MULTIDISCIPLINAR, sigue formándose e investigando. 

Tenemos un MODELO ÚNICO y PIONERO en la zona sur de Madrid (en la que participamos Neuropsicólogos, Logopedas, Terapeutas Ocupacionales, Expertos en Neurodesarrollo, Técnicos en Estimulación Neuroaditiva, Optometrista Comportamental y Pedagoga Terapéutica), que busca el origen de dichas dificultades , más allá de los síntomas y necesidades.

El TDA y TDAH es la condición infantil más diagnosticada en la actualidad. El tratamiento que suele utilizarse es el farmacológico, en ocasiones acompañado de tratamiento terapéutico. Es preocupante cómo cada día se diagnostican más niños sobre la base de criterios escasamente fiables y son medicados ignorando o restándole importancia a posibles efectos secundarios

¿Se debe medicar o no a un niño diagnosticado de TDAH? Hay varias razones para hacer esta pregunta:

1. El diagnóstico de TDAH es incierto.

2. En segundo lugar, dentro del diagnóstico de TDAH se esconde un amplio abanico de posibilidades: niños con problemas auditivos, visuales, con inmadurez neurológica, con problemas emocionales, niños disléxicos, con problemas nutricionales. etc.

3. En tercer lugar están los posibles efectos secundarios.

4. Existen otras intervenciones que pueden brindar amplios beneficios a los niños que se distraen o muestran conductas hiperactivas.

1. El diagnóstico de TDAH es incierto.                                                                                                        

Con frecuencia escuchamos que: “Hay que hacer un buen diagnóstico, con todas las pruebas y exámenes neurológicos correspondientes para que haya certeza y el diagnóstico sea fiable”. Hasta este momento, no existe ninguna prueba ni neurológica, ni endocrina, ni un estudio de imágenes, ni una analítica de laboratorio que confirme que un niño (ni un adulto) tiene TDAH. El diagnóstico es conductual. Resulta       preocupante la cantidad de cuestionarios y test que han surgido con motivo del TDAH, muchos de los cuales dan resultados poco fiables, abultando las cifras del diagnóstico.

Ante un diagnóstico incierto y confuso no se debe optar por medicar a los niños sin probar antes otras opciones.

2. En segundo lugar, dentro del diagnóstico de TDAH se esconde un amplio abanico de posibilidades: niños con problemas auditivos, visuales, con inmadurez neurológica, con problemas emocionales, niños disléxicos, con problemas nutricionales. etc.

Todos se esconden dentro del mismo diagnóstico: TDAH. Lo importante no es etiquetar al niño sino intentar conocer, mediante una exploración adecuada y precisa, cuál es el origen de sus dificultades para poder sugerir las terapias pertinentes. Un diagnóstico taxonómico nos dice “que el niño tiene TDAH o TDA”, lo etiqueta; un diagnóstico descriptivo nos dice “qué pasa con ese niño”, por qué presenta determinadas conductas y nos da las pautas para sugerir el tipo de tratamiento que requiere.

3. En tercer lugar están los posibles efectos secundarios.

En relación a Strattera (atomoxetina) el laboratorio que la produce señala que 4 de cada 1.000 niños que ingieren esta droga puede llegar a tener ideas suicidas. A consulta psicológica llegan niños con ideas suicidas o con rasgos de depresión generados por este medicamento.
Con el metilfenidato (Ritalín, Concerta, Rubifén, Medikinet) que es una de las drogas más utilizadas en el tratamiento del TDA ocurre que es una anfetamina, droga potencialmente adictiva aunque los defensores del uso de los fármacos en el TDA digan que no. El metilfenidato está catalogado como una droga similar a la cocaína. Todos los fármacos utilizados por el TDA además, pueden producir otros efectos secundarios como dolor de estómago, inapetencia, trastornos en el crecimiento, tics, etc.

4. Existen otras intervenciones que pueden brindar amplios beneficios a los niños que se distraen o muestran conductas hiperactivas.

Gladys Veracoechea Troconis

Psicóloga infantil y colaboradora de APRENDO Centro Multidisciplinar.

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