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Artículos

¿Cómo desarrollar la AUTOESTIMA de su hijo?

Lograr que su hijo tenga un nivel de autoestima saludable es una parte importante de la armadura que le servirá para

enfrentar los desafíos del mundo.

 

Los niños que se sienten bien con ellos mismos parecen tener más facilidad para enfrentar conflictos y resistir las

presiones negativas.

 

Sonríen con más frecuencia y disfrutan de la vida. Estos niños son realistas y, por lo general, optimistas.Por el contrario, a los

niños que tienen un bajo nivel de autoestima, les cuesta enfrentarse a los desafíos, los que se transforman en fuentes de

ansiedad y frustración.

 

Por lo general, a los niños que piensan que sus capacidades no son buenas les cuesta mucho trabajo hallar soluciones para sus

problemas.

 

Cuantos más pensamientos autocríticos tengan y cuanto más duden de sus capacidades ("No puedo hacer nada bien", "Todo me sale

mal"), más fácilmente caerán presa de sentimientos pasivos, retraídos o depresivos. Es por ello que cada vez que se deben

enfrentar a un nuevo desafío, su respuesta inmediata es "No puedo".

 

En este artículo le explicamos lo importante que puede ser su función para lograr que su hijo tenga su autoestima bien

alta.Señales de autoestima saludable y no saludable.

 

La autoestima puede definirse como una combinación de sentirse amado y capaz. Un niño que es feliz con sus logros, pero que no se siente amado puede llegar a experimentar un nivel bajo de autoestima.

 

De igual forma, un niño que se siente amado pero que duda respecto de sus propias capacidades, también puede llegar a experimentar un sentimiento de autoestima baja.

 

El nivel óptimo de autoestima es el resultado de lograr una combinación de ambos aspectos.La autoestima fluctúa en las diferentes etapas del crecimiento. Se va transformando con frecuencia, ya que es afectada por las experiencias y nuevas percepciones del niño. Los padres deben tratar de estar atentos a las señales de una autoestima saludable y no saludable.En general, un niño que tiene su autoestima saludable disfruta al interactuar con sus padres.

 

Se le ve actuar cómodo en ambientes sociales y disfruta tanto de las actividades en grupo como de las que realiza de manera independiente. Siempre trata de buscar nuevas actividades. Cuando debe enfrentarse a desafíos, puede trabajar en pos de las soluciones. Expresa su descontento sin menospreciarse a sí mismo ni a los demás. Por ejemplo, en vez de decir, 'Soy un tonto', dice 'No lo entiendo'. Conoce sus fortalezas y debilidades y las acepta.

 

Prevalece un sentimiento de optimismo. Es posible que un niño que tiene la autoestima baja sea temeroso ante los nuevos desafíos.

 

A menudo habla negativamente sobre su persona, dice cosas como, 'Soy un tonto', 'Jamás voy a aprender a hacer esto', o '¿Qué sentido tiene intentarlo?' 'A nadie le importo'. Tiene un bajo nivel de tolerancia a la frustración, se rinde fácilmente o espera que otra persona asuma el control de la situación. Los niños con un bajo nivel de autoestima consideran que los reveses temporarios son situaciones permanentes e intolerables, en parte porque dichos reveses representan un patrón en su vida.

 

Los niños con autoestima baja no esperan mucho de los demás, como por ejemplo, no esperan que nadie los invite a jugar.

 

Predomina un sentimiento de pesimismo.¿Qué pueden hacer los padres para ayudar?¿Qué pueden hacer los padres para lograr que sus hijos tengan una autoestima elevada?

 

A continuación, algunos consejos que pueden marcar una gran diferencia:

 

- Tenga cuidado con lo que dice. Los niños son muy sensibles a las palabras de sus padres.

 

- Recuerde alabar y felicitar a su hijo no sólo por una tarea bien realizada, sino también por su esfuerzo. Pero, tratando de no mentir. Por ejemplo, si su hijo no ingresa al equipo de fútbol, trate de no decir algo como 'Bueno, no importa, si trabajas duro, la próxima vez lo lograrás.' En cambio, diga algo así como, 'Bueno, aunque no lograste ingresar en el equipo, estoy verdaderamente orgullosa de tu esfuerzo.'

 

- Recompense el esfuerzo y la realización de una tarea en vez del resultado.Sea un ejemplo positivo. Si usted es muy duro  ycon usted mismo, pesimista o poco realista respecto a sus capacidades y limitaciones, es posible que su hijo lo imite. Usted también tiene que alimentar su propia autoestima, y su hijo tendrá un excelente ejemplo a seguir. Si algo malo sucede, no exprese sentimientos negativos acerca de otras personas, tales como, 'Las personas son malas', o 'No se puede contar con nadie'. Es posible que su hijo no se dé cuenta de que sus manifestaciones no reflejan exactamente lo que usted piensa.Identifique y dirija los sentimientos equivocados de sus hijos. Un niño que juega bien al fútbol, pero que algunas veces falla, puede decir, 'No soy bueno jugando al fútbol. Siempre fallo.' Nos enfrentamos aquí no sólo con una generalización falsa, sino también frente a una creencia que lo conducirá al fracaso.

 

- Aliente a su hijo para que pueda analizar la situación de manera realista. Una respuesta útil podría ser, 'Eres un jugador muy bueno. Lanzas de maravilla y llegas a todas las bases realmente rápido. Simplemente necesitas practicar un poco más tus tiros. Practicaremos juntos.'Sea espontáneo y afectuoso con su hijo. Su amor hará maravillas para aumentar su autoestima.

 

- Abrácelo. Dígale que se siente orgulloso de él.

 

- Déjele notas que digan cuánto lo quiere. Alábelo con frecuencia y honestamente, sin sobreactuar. Los niños se dan cuenta cuando algo es dicho con buenas intenciones.Que sus reacciones sean positivas y acertadas. Comentarios tales como 'Siempre comes demasiado', pueden hacer que un niño comience a creer que es cierto. Es mejor decir algo como, 'Vi que comiste bastante en la tarde después de la escuela, pero que después comiste una manzana de postre en la noche. Eso fue una excelente decisión, y de esa forma no comes tanto.' De esta manera lo estará alentando a realizar una elección saludable la próxima vez.

 

- . Ayude a su hijo a involucrarse en experiencias constructivas. Las actividades que alientan la cooperación en vez de la competencia son muy útiles para aumentar la autoestima. Por ejemplo, los programas  en los que los niños de más edad ayudan a los más pequeños a practicar un deporte pueden transformarse en excelentes herramientas para ambos niños.

 

Analice la posibilidad de buscar ayuda profesional. Si usted nota que la autoestima de su hijo es baja, quizás sea conveniente que consulten a un profesional. Pídale al pediatra de su hijo que lo refiera a un terapeuta o psicólogo clínico que se especialice en cuestiones infantiles.

 

OTRAS ORIENTACIONES PARA AUMENTAR LA AUTOESTIMA

 

- Mostrar interés cuando el niño/a realiza un trabajo, expresándolo con palabras, opiniones,juicios y actitudes.

 

- Demostrar al hijo/a cariño, mediante gestos de aprobación, contacto físico (besos, caricias,- Los regalos son otra forma de demostrar satisfacción y premiar el trabajo.

 

- Cuando hay una actividad que no está bien realizada, hay que decirlo, pero hay que tenerpresente que se critica el fallo, no la persona ( “eres un inútil”/”opino que eso no lo hashecho bien”).

 

- Evitar el uso de “muletillas” insultantes y no sentidas: “estás tonto...”, o de comparaciones:“Tu hermano es más pequeño y es más listo...”.

 

- Hay que comentar lo que han hecho mal, porqué lo han hecho mal y sugerir una forma de actuación mejor.

 

- Elogiarle, cada vez que el hijo/a nos presente una actividad realizada, reconocer el esfuerzo realizado (“me gusta”... “vale”, “estupendo”...).

 

- Consensuar unas mínimas normas familiares de comportamiento que deben serrespetadas por todos los miembros: reparto de responsabilidades.

 

- Participar de los intereses y aficiones. Fomentar las actividades lúdicas y de ocio (parque, parque de atracciones juntos…).

 

- Asumir sus limitaciones, fracasos..., como algo natural .

 

- Valorar más el esfuerzo, el empeño en hacer las cosas bien, que los buenos resultados.

ORIENTACIONES PARA PADRES PARA LA ESTIMULACIÓN DEL LENGUAJE EN NIÑOS/AS DE EDUCACIÓN INFANTIL.

El lenguaje oral es una función y una destreza que se aprende de forma natural, por una serie de intercambios con el entorno social.La adquisición del lenguaje es un proceso evolutivo que sigue su propio ritmo y curso.

 

Estos no son iguales en todos los niños.Que tu hijo o tu hija pronuncien y articulen bien los sonidos, depende, en gran medida, de que vosotros, como madre y padre, ofrezcáis unos modelos correctos de pronunciación. En el control de la articulación interviene decisivamente el oído, la respiración, el soplo y la capacidad de movilidad de los órganos bucofonatorios (lengua, labios, paladar...).

 

A continuación os presento una serie de orientaciones para la estimulación del lenguaje de tu hijo/a:

 

- Háblale despacio y de forma clara.

 

- Habla a tu hijo tan a menudo como sea posible.

 

- Háblale correctamente y no imites su forma de hablar.

 

- No le atosigues porque te parezca que va lento, cada cual tienen su ritmo de pronunciación.

 

- Dale tiempo para que responda a tus preguntas.

 

- Señala o marca turnos de intervención del niño. Intenta que tu hijo respete los turnos de comunicación.

 

- Repítele todo las veces que lo necesite, pero siempre de forma natural.

 

- No corrijas inmediatamente las producciones erróneas del niño. Utiliza esa palabra en una frase para que la escuche bien dicha. (Ejemplo: “el pero ladra” y se le dice “el perro que juega con ese niño ladra muy fuerte”).

 

- No intentes corregir los errores fonológicos del niño (eso es labor del logopeda), limítate a que el niño te oiga correctamente y comprenda lo que quieres decir.

 

- Adapta la longitud de tus enunciados a la capacidad del niño.

 

- No reírse nunca de los errores fonológicos cometidos por el niño.

 

- Incluye en tus enunciados un mayor número de peticiones de información que de acción para estimular que el niño hable.

- Intenta que tu hijo sienta que le comprendéis, haz esfuerzos por comprenderle y que el niño no se sienta frustrado.- Siempre que el niño inicie una conversación intenta que esta se mantenga el mayor tiempo posible.

 

- Si le cuesta utilizar correctamente alguna de las partes de la oración o las construye mal, ofrécele el modelo correcto, pero tomando aquello que ha dicho y repitiéndoselo correctamente. (Ejemplo: “¿es su coche de su papa?”. Si, es el coche de su papa). Valora sus manifestaciones y posibilítalas.

 

- Refuerza su avance y dale el modelo adecuado para que los siga perfeccionando.

 

- Contesta a las preguntas que supongan ampliación de conocimientos. Escúchale y anímale.

 

- Da “la vuelta” a sus preguntas animándole a pensar y a manifestar sus opiniones (Ejemplo: ¿por qué......? ¿A ti que te parece?).

 

- Aprovecha las ocasiones en las que el niño disfruta contigo para hablar con él, juega con él, léele cuentos, dibuja...

 

- Realiza actividades con el niño, sobre todo aquellas que estimulen el lenguaje espontáneo.- Elige una actividad que al niño le resulte motivadora y atractiva para que ésta provoque el lenguaje del niño.

 

- Compórtate de forma “novata” con el niño, es decir, pídele que te explique las cosas que está viendo, el juego con el que está jugando,... con el fin de conseguir compartir cosas con él.

 

- Después de hacer una actividad interesante para el niño, como viajes, cumpleaños,excursiones... comenta con él todo lo que ha ocurrido, háblale de ese acontecimiento, que te cuente lo que ha pasado...

 

- Utiliza preguntas abiertas. Anímale a contestarte con algo más que si o no. Amplia sus mensaje.

 

- Háblale de personas, hechos y lugares que estén presentes en el contexto en el que habitualmente se encuentra el niño. Situaciones de aquí y ahora.

 

- Hacer collages con recortes de revistas e inventarse historias o cuentos.

 

- Dramatización- expresión corporal de cuentos.

 

- Trabajo con marionetas.

 

- Contar cosas de forma ordenada: que ha hecho antes y después, que hará enseguida, luego...

 

- Ir explicando dónde se dejan las cosas, trabajando hábitos de orden.

 

- Preguntarle a menudo por sus juegos y escuchar las explicaciones.

 

- Jugar a adivinar objetos nombrando solo algunas características

 

- Mirar con él cuentos y revistas y que diga los nombres de los objetos que aparecen en las imágenes.

 

- Contarle cuentos haciéndole partícipe, pidiéndole ayuda en algún momento y haciéndole preguntas.

 

- Hacerle preguntas sobre cosas que ocurren en su vida cotidiana para desarrollarle la capacidad de atención.

 

- Enseñarle canciones, adivinanzas, refranes,...

 

- Dile pequeñas frases para que las repita después.

 

- Ver con él/ella un programa infantil de TV y preguntarle por el, sobre los personajes, como se llaman, que hacían...

 

- Buscar diferencias entre los dibujos casi iguales.

 

- Jugar al “Veo veo”.

 

- Saber su dirección completa.

 

- Recordar nombre, apellidos, profesión de padres...

 

- Juega con el niño a imitar sonidos del entorno, de animales o personas, enséñale de donde proceden y anímale a imitarlos.

 

- Fomenta el juego imaginativo de tu hijo, que juegue a peinar muñecas, a conducir, a jugar en la granja,...

 

- Juega con tu hijo a hacer movimientos con los labios, como hacer morritos, dar besitos, hacer pedorretas...; con la lengua, lamerse los labios, sacar la lengua fuera de la boca, subirla hasta la nariz...

 

- El niño puede jugar a soplar molinillos de viento, hacer burbujas de jabón, soplar pitos, inflar globos...